Adolescencia

Este periodo lo dividimos en una etapa de preadolescencia que va desde los once o doce años hasta los quince, y la adolescencia propiamente dicha que va desde los quince hasta los dieciocho o diecinueve años.

Cualquiera de los trastornos detectados en la etapa infantil pueden ser observados en esta, aunque con matices diferentes, dependiendo de las medidas que se tomaran en el momento en que se presentó el problema.

Por este motivo encontramos trastornos de aprendizaje que pueden haber derivado en fracaso escolar; problemas de lenguaje que pueden haber generado alteración en comprensión y expresión oral o escrita; problemas de atención que no han permitido al sujeto adquirir ciertos conocimientos; de hiperactividad/impulsividad que han derivado en trastornos de conducta; o ansiedades, temores, inestabilidad emocional, dificultades de interacción, que derivan en trastornos emocionales con repercusión personal, familiar escolar o laboral.

Es frecuente encontrar en esos casos abandono de estudios, trabajos inconsistentes, signos de ansiedad y depresión, trastornos de alimentación, trastornos derivados del abuso de sustancias y trastornos de personalidad que deberán ser abordados desde una perspectiva multidisciplinar.

Intervención en etapa adolescente

Intervención en etapa adolescente