Etapa infantil

Desde el inicio de la vida, es decir, desde el momento de la concepción, cualquier incidente puede afectar al funcionamiento futuro del sujeto. Durante el embarazo, el nacimiento, las primeras semanas o meses de vida, en el niño se producen múltiples transformaciones. Para que estas se den en las mejores condiciones he de destacar la importancia de los cuidados y las caricias recibidas en este periodo de la vida. De estos y de un adecuado neurodesarrollo va a depender la conducta del niño, sus habilidades motrices, de comunicación o de aprendizaje.

Podemos dividir la etapa infantil en tres periodos diferentes:

  • Niños de edades comprendidas entre cero y tres años
  • Entre tres y seis
  • Y niños de seis a doce.

En esos momentos la observación constante de los padres y educadores del centro escolar, va a determinar la detección del problema. Si se detecta, no es adecuado banalizar sobre él. Por el contrario, es necesario evaluar las características de la dificultad.

Mediante la evaluación comparamos al sujeto con otros de su edad para ver si existen o no diferencias significativas entre este y sus iguales. En base a estos resultados, cuando es necesario, se toman medidas. La intervención neuropsicológica, psicológica, logopédica o psicopedagógica, se debe llevar a cabo lo antes posible.

Dentro de la etapa infantil encontramos una serie de trastornos que después pueden ser, así mismo, observados en etapa juvenil y de adultos, con otro tipo de expresión, dependiendo de que hayan sido detectados y tratados o tiempo o de que, por el contrario, se hayan minimizado y el niño haya crecido con él.

Intervención en etapa infantil

Intervención en etapa infantil